Parte 1: ¿Qué es el Amor? Por Rafael M. Carmona

El Amor es la energía o esencia que subyace y es en toda forma de vida, existencia o conciencia: en el cosmos; en sus constelaciones y galaxias; en sus estrellas, planetas y demás cuerpos celestes; en todos los seres que los habitan con independencia de su nivel evolutivo y de las acciones que acometan, y en toda forma energética y de conciencia como pensamientos, emociones, palabras y actitudes por el simple hecho de ser y existir; en cualquier cuerpo minúsculo, véanse por ejemplo las células y los átomos, y en toda acción y actividad que desempeñen, que obedecen siempre a una inteligencia extraordinaria, natural e innata, que despliega en cada momento, de forma sencilla y a la vez perfecta, todas sus funciones, y que al mismo tiempo les permite asociarse generando un funcionamiento colectivo.

El Amor es la energía establecida en todas las dimensiones de existencia de la Creación, desde las dimensiones más elevadas en las que el Amor se presenta como una energía refinada y sutil con frecuencia vibratoria alta y potente hasta los planos de vida menos evolucionados en los cuales esta energía aminora la intensidad de su vibración permitiendo las experiencias acordes a dichos grados evolutivos, sin causar ninguna distorsión o alteración que podría se provocada por el choque energético de la aparición de energías demasiado refinadas en mundos de menor evolución.

Es, de este modo, como se presenta un amplio espectro de moradas y niveles de existencia, habilitados y disponibles todos ellos para proporcionar las condiciones necesarias de vida que correspondan a todos los seres de la Creación y para adecuar, así, los niveles de conciencia y energía en dichas dimensiones al nivel existencial de sus respectivos habitantes.


A tenor de esto, Amor también son todos los potenciales o posibilidades que constituyen y configuran toda la Creación, potenciales manifestados en el plano físico de la 3ª Dimensión (3D) o aún sin manifestar, materializados o latentes en el astral de esta dimensión como esperando ser elegidos o seleccionados, y, así, traspasar la tenue frontera entre lo etérico y lo físico, siendo también formas de vida en sí mismos, como infinitas posibilidades y variantes disponibles para cada instante y circunstancia, para cada individuo, de las cuales, por enfoque mental y emocional, individual o colectivo, solo las más probables son atraídas y hacen acto de presencia y aparecen en este escenario de la Tierra que por medio de los sentidos físicos, sensores de la tridimensionalidad, somos capaces de percibir, apreciar y captar.

Precisamente, desde dimensiones superiores, estos llamados potenciales se perciben y se identifican con la belleza de un hermoso manantial de formas energéticas, caracterizado por sus respectivos colores en función de la vibración que sostengan, siempre dispuestos con todo amor a transitar desde los planos energéticos hasta el plano físico para dar sentido a las experiencias en este plano de aprendizaje.


Por esto mismo, el Amor es lo que vemos y lo que no vemos a la misma vez. El Amor es lo que tenemos, lo que no llegamos a tener, lo que llegó, no llegó o se fue, todo dependerá de la probabilidad que alberguen en cada instante presente dichos potenciales por el enfoque que se les preste y la atracción que se les aplique.



Extracto de 21 PREGUNTAS
LIBRO DE LA AUTOMAESTRIA
AUTOR: RAFAEL MONTAÑO CARMONA

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